Las princesas lavan pisos a mano y de rodillas, acaban psicopatas hablando con los animales, no tienen $ para comprarse un vestido nuevo, vieven a Costa de 7 cabroncitos lavándoles, haciéndoles de comer, todo por un techo donde estar,
terminan viviendo en una jaula de oro casadas con una bestia, aisladas de su familia
Pueden quedarse sin voz, tratando de enamorar con su belleza no por su inteligencia, cepillándose el cabello con un tenedor y apestan a pescado
Pasan una vida dormidas sin enterarse del mundo, se enamoran del primero que las besa y con ese se quedan,
Viven acechadas por una bruja que las quiere matar por envidia.
Yo no soy princesa no quiero serlo y nunca lo seré, mucho menos reina ni siquiera de belleza, prefiero comer tacos de sudadero a mis anchas y chuparme los dedos, no elegir a mis amistades por su linaje , como a los caballos.
Prefiero ser plebeya... ( si el final es de una canción)
No hay comentarios:
Publicar un comentario